domingo, 21 de octubre de 2012

¿Sanidad?

Que me enfermen que voy a palidecer,
Denme una rabia de la que no se pueda saber,
Que la sanidad de las tierras no me gusta
Y quiero deshacerme de forma inoportuna!
Denme la cura para la salud,
No hay alma más pura
Que la que reside en un ataúd.
Pártanse las manos sin hermanos,
Bailen como animales
Porqué mañana no sé si estamos.
Sanidad o imprudencia,
Los benditos juegos de consciencia
Que no tienen más influencia
Que los deseos de la presencia,
Algunos vienen sin inocencia,
y quiero no temerle a la ocurrencia.
Dos mil palabras me bastaran
Para una tumba profunda en soledad,
Bajo la tierra del olvido
Donde la muerte me esperará,
Antes de ser olvidado nunca
Me verán bajar la puta nuca,
Antes de mi partida no tendré cuerpo
Aunque los gusanos tengan alimento,
No más tortura al renacer
Solo tendremos un amanecer
Gracias para no volver a perecer
O debería decir que más bien
Para no volver a ver brillar
La misma enemistad
De lo real y lo material
De mis pensamientos y tu casualidad.
Locura dicen es la perdición
Donde rodean los males,
Yo después de visitarla sin razón
Ya no sé cuales discursos son reales,
Dicen que la sal es mala al corazón
Y que los remedios pueden ser tales,
Pero maté a un puto de esos hablador
Y no encontré más que maceteros sin rosales,
Así digo yo no puedo ver sus zapatos,
Solo percibo el olor de sus andares,
Y descubrí es la ostia de ruta por la que vamos,
Detrás de su pestilencia para colmo de males.

Muerte por silencio...

Tanta sangre se ha derramado
por lo impronunciable,
un silencio hecho por las manos
que creían confiables...
tanta caricia y tardes gastadas
en sueños venideros,
que cayeron sin nacer al suelo
por pasado que no reflejaba...

Tanta memoria y diario
sonríen en intocables estrellas,
que aún en la ironía 
calientan instantes en la acera,
es buen lugar el suelo
para yacer débil y consciente,
es buen alimento
para ponerse las botas nuevamente...
sacar las caras 
y dejar la esencia solamente,
tomar la última daga 
y con verdad matar todo lo verde.

Malcriadeses

Perderé los estribos
Tras tus libros y lunares,
No me importará el porqué
Ni si al final algún día pares,
Perderé la educación
por los insultos del silencio,
pero mis gritos no serán callados,
no seré un “en ti no pienso”,
porque si con tu sombra
me sacas el dedo,
yo con mis vocales
te saco los miedos
o un buen susto
por lo menos,
una carcajada tal vez,
llena de sangre
donde nada el pez
del famoso yang y el ying,
que al revés es más fácil
entender lo que te escribí!

Sabrás donde
anda la oscuridad,
Escucharás los pasos
donde he de andar,
Y sentirás el calor
de un fuego infernal
Que arde en un
corazón de animal,
Uno que dijiste
es lobito bien necio,
Y bien necio que
seré hasta el final,
Orgulloso de mis verdades
mártires de ya otros mares,
tierras y espacios,
conkistadores
de mantos solitarios,
caminos espinados
y lugares donde nadie
nunca ha llegado!

Cenas sin segundos ni terceros.

Veré en mi banca seca de esquina
Las tardadas horas con que venía,
Sobraré en las visitas de su coche
Por el tercero que mi sangre descose,
Y desgraciadamente para mi persona
No sabrá esta su papel en la toma,
Pues el discurso reprimido en labios
Velará sin candela su pobre rosario.

Y es que no será pena perdida
Si no es que se sangra la vida,
No habrá imagen bien hecha
De la sombra ya maltrecha.

Y es que para que despilfarrar
Las letras en tu fría libreta,
Si me arrepiento de abrir la boca
Cada silencio que me toca en la cena,
O los huecos del pasillo que más dan
Si las sabanas no aprietan,
Al soñar con caerme en tu sopa
De rizos ardientes y sed de mi presa.

Quema y Florece

Y por la sangre morirán las pasiones,
sus ojos y brazos quebrados en flores,
lenguas ocultas de un tiempo pasado,
letras perdidas en el oscuro acantilado.

Y los cantos se quemarán por los cielos,
al tronar de las bestias rugiendo en el cerro,
luchando por vidas con luz de guerrero,
asecha la sombra de su corazón sincero.

Y clama el mar por las tardes de fuego,
una rosa florecida por las llamas del tiempo,
el aroma del fruto que se observará luego,
el honor de las hojas y los delirios del vuelo.

Y el final no será el seguido en sueños,
y las pistas no serán las puestas por ellos,
y los versos no serán solo en momentos,
y este latir nunca se volverá en si eterno.

Pensando en Sabanitica

Respírense los aires
valiosos de la constancia,
véanse en la pintura del ayer
la experiencia y la elegancia
del Sol, los cielos
y el azul en la pradera,
mírense a lo lejos
el horizonte y la esperanza,
tókense en los dedos
el amor de un violín
y la armonía de una guitarra,
así como la complejidad
de un coro incomprendido
por la siempre firme sociedad,
tómenles una tras otra
las copas del destino, 
que ellas no están escritas
sino en tus deseos de vino.

Y caminando los pasos
en tu oscuridad
vamos perdiendo
lo vivido en el yo,
vamos percibiendo la presencia
del que está allá
y comiendo los cereales
del que se levantó
en una tarde
trasnochada de coyol,
de tertulias
y acontecimientos en la distancia
como las gaviotas
en la trenza de mis ansias
de perseguir las frases
de un poema en do mayor. 

Deseo y mentira

Hablando de tierras que no piso
y de valles que yo no visito.
me han contado de furiosas tormentas,
tenebrosas sequías y ventíscas sin chaketa,
parafraseando se han ido temporadas,
de hilos y retos y faldas deshilachadas,
conocimientos profundos de eruditos al punto
de escuchar en el mudo la señal del apuro,
mas los relojes  devolvieron al pobre la voz
y el sabio su sonido por mucho aturdió,
esperanza y paciencia faltaron
por los vientos que sus labios soplaron,
espadas nuevas de filo sin pasado
desando ver sangre en valles lejanos,
deseo sin reflejo en las posas y lagos
del castillo que sin armas habían conquistado.

Ciertas lunas han tatuado sus noches,
y entre pasillos ha escaseado ya el roze,
musgo de estrellas es decoración abundante,
sillas rotas, trofeos... las mantas de amante.