Otra taza de café,
más segundos que estrellas nuevamente,
sigue mi realidad
negándome la constelación que anhelo,
sigue dándome excusas,
retratos,
audios de viento
y ninguna duda
de que su sonrisa
es la tumba más hermosa
en el bosque.
Sorbo tras sorbo
la lluvia retengo en mi espectro,
trae versos de un hilo
que cose recuerdos,
tonos en gotas,
su tono
que me da
la verdad
de que solo le tengo
en versos.
domingo, 13 de septiembre de 2015
viernes, 11 de septiembre de 2015
El entierro del loco
Traen las nieblas cuentos,
tratos amargos entre luces de sepia,
traen las luciérnagas
sus estupendas razones del daño unilateral.
Caen los lazos al suelo
mientras las orquestas callan su subjetividad,
soy amo del desdén,
del amor por la falacia,
por la desdicha de un dramaturgo sin profesión.
Tocan las campanas de un entierro:
el loco cuan feliz nos abandonó,
tan perdido y tan cuerdo
que en su finita eternidad,
su sangre, su traje y su destartalada prisa,
fueron la única rosa en su corazón.
viernes, 7 de agosto de 2015
Señor de los espantos
Maldigo las ganas
Maldigo las esperanzas que asechan las praderas del tiempo,
Seré solo un pastor de trastornos evidentes,
El señor feudal de los dolores,
La falta de visión
Y la perplejidad
Ante la incapacidad de derramar más sangre,
Pues soy un balde vacío de espantos…
Habían
tantos
que
se asustaron
y jalaron.
domingo, 19 de julio de 2015
¿Una vida sin problemas?
En veces me pregunto:
¿Qué será la carencia de problemas?
El estar bien,
el no tener una sola perturbación...
Imagino un charco inmaculado,
la tentación más grande de cualquier carajillo
que se empapa bajo un baldazo,
lo veo posado en un palo de los días tuanis,
una regordete paloma,
para ser exactos,
y yo, ese chamaco de cafetal,
andando por donde no tenía,
tratando de jalarse el futuro cuento más pichudo entre la camada,
a veces divago en esa fantástica distopía,
dándome las ansias inmensas de esperar la pedrada,
de jartarme todo cuanto encuentre
para ser un blanco aún más fácil de apear,
luego recuerdo,
que aunque sea el zagüate más hecho mierda de la acera
la piedra y el problema,
por la nuca y sin paciencia,
reiteradas veces me han de arrear.
¿Qué será la carencia de problemas?
El estar bien,
el no tener una sola perturbación...
Imagino un charco inmaculado,
la tentación más grande de cualquier carajillo
que se empapa bajo un baldazo,
lo veo posado en un palo de los días tuanis,
una regordete paloma,
para ser exactos,
y yo, ese chamaco de cafetal,
andando por donde no tenía,
tratando de jalarse el futuro cuento más pichudo entre la camada,
a veces divago en esa fantástica distopía,
dándome las ansias inmensas de esperar la pedrada,
de jartarme todo cuanto encuentre
para ser un blanco aún más fácil de apear,
luego recuerdo,
que aunque sea el zagüate más hecho mierda de la acera
la piedra y el problema,
por la nuca y sin paciencia,
reiteradas veces me han de arrear.
Epílogo de cuervos
Otro ciclo ha muerto...
en su funeral inexistente
crece entre las moscas,
crece el hedor del pasado
atrayendo las caídas,
la sangre derramada
ya sea trama
ya sea intento,
las manos frías y añorantes,
esperanzas muertas destilando entre sus dedos
la poesía romántica a la vida,
un epílogo digno de los cuervos...
crece trazando alegrías de cementerio
crece insegura a paso relativamente lento,
sus raíces parecen cuerdas....
su sonrisa parece invierno.
en su funeral inexistente
crece entre las moscas,
crece el hedor del pasado
atrayendo las caídas,
la sangre derramada
ya sea trama
ya sea intento,
las manos frías y añorantes,
esperanzas muertas destilando entre sus dedos
la poesía romántica a la vida,
un epílogo digno de los cuervos...
crece trazando alegrías de cementerio
crece insegura a paso relativamente lento,
sus raíces parecen cuerdas....
su sonrisa parece invierno.
sábado, 13 de junio de 2015
Ansias de muerto
Vuelve la expectativa,
una inseguridad tranquila
destilándose de mi piel,
el volver a tener malas esperanzas,
mas no en el viento
ni en su ondeante cabello,
sino en la profundidad
de unos ojos que solo he podido admirar,
(en la medida de mi gusto)
en la ilusoria mente,
solo ahí he podido tergiversar realidades,
enredarle el pelo sin cama,
mas con un ventolero de palabras y risas,
un cafelate y la sinceridad
de una mirada distinta.
Nuevamente los espero's
los cafés de vela y desvelo por la dama,
la trama de un cuento sin su bardo
y una guitarra que se me insinúa a dos voces en el acto,
mientras tanto
yo perdido tras el humo incierto,
concuerdo mudo sin escenarios cuerdos
la cuerda que fantaseando mi diestra
siniestramente desata involuntaria,
toma mano de los dedos
al recitar entre un mundo de sordos
la sonrisa de un muerto.
una inseguridad tranquila
destilándose de mi piel,
el volver a tener malas esperanzas,
mas no en el viento
ni en su ondeante cabello,
sino en la profundidad
de unos ojos que solo he podido admirar,
(en la medida de mi gusto)
en la ilusoria mente,
solo ahí he podido tergiversar realidades,
enredarle el pelo sin cama,
mas con un ventolero de palabras y risas,
un cafelate y la sinceridad
de una mirada distinta.
Nuevamente los espero's
los cafés de vela y desvelo por la dama,
la trama de un cuento sin su bardo
y una guitarra que se me insinúa a dos voces en el acto,
mientras tanto
yo perdido tras el humo incierto,
concuerdo mudo sin escenarios cuerdos
la cuerda que fantaseando mi diestra
siniestramente desata involuntaria,
toma mano de los dedos
al recitar entre un mundo de sordos
la sonrisa de un muerto.
jueves, 4 de junio de 2015
Intenciones
Podrían mis malas intenciones
operar en planos distintos,
darle rosas de placer,
darle espinas de olvido,
propiciarle un franca sonrisa
para saciar el sádico instinto.
Podrían mi desvelo y cariño
serle un reggae mañanero,
trazarle plumas en la espalda
y hasta calzarle mi código en genética,
presenciar el cerrar de sus ojos
tras una sinfónica de cama
aspirar a ser la ceguera y la fragancia
explicarle la razón de mi locura
a punta de besos,
asediarla con caricias
mientras mi sangre y sus labios
no sean solo mi delirio.
operar en planos distintos,
darle rosas de placer,
darle espinas de olvido,
propiciarle un franca sonrisa
para saciar el sádico instinto.
Podrían mi desvelo y cariño
serle un reggae mañanero,
trazarle plumas en la espalda
y hasta calzarle mi código en genética,
presenciar el cerrar de sus ojos
tras una sinfónica de cama
aspirar a ser la ceguera y la fragancia
explicarle la razón de mi locura
a punta de besos,
asediarla con caricias
mientras mi sangre y sus labios
no sean solo mi delirio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)