domingo, 21 de octubre de 2012

Pasado en que ardo

Seres mortales
divagan por el destino,
relatan de amor
y de veranos con frío,
gritan de dolor,
lloran por lo perdido.

Hoy dejé perdidos los carteles mundanos,
hoy me despoje de mi sentido de humano,
han sido las nubes las que anunciaron el tiempo,
en que los ojos han ardido sangrientos,
en que se retoma los murales de fuego
para gritar las alegrías en lienzos,
pero pintados con el lápiz de carne
dejando marca en la hoja que encarne.

Han sido incontables vueltas
las que mi vista ha presenciado,
dos mil viajes a las Lunas,
y mis pies fieles al pasado,
parados en la fertilidad de un suelo distinto,
versando de cabellos llameantes e instinto,
acciones que en cualquier tiempo verbal
han sido portales a la mentira y lo real,
pinceles decorando caras opuestas,
primerizos cantos a muzas distantes,
manos acariciando en el aire las piezas
de un juego que perdí en un instante.

Pasos pasados

Anhelo que fue antes del suspiro,
poder de un aire perdido,
antes del escribir histórico
tatuado en un cantar melódico,
memorias que pasean lo increíble,
palabras teñidas por un rojo tangible,
disfrazadas de sombras temibles,
cripticas frases de sangre invisible.

Anteriormente al escuchar real
se caminaba a paso letal,
a ritmo típico de forma circular
que se niega a por si mismo pensar,
y aunque no sea de agrado popular,
estos nuevos pasos son llave celestial.

Recuerdo del pasado de puños en alto,
pues de este no se rescata lo malo,
que el soldado parte de sus heridas
para caminar fuerte hacia sus salidas,
observa este en el horizonte alegría
y fija en la pared la puerta a nuevas vidas,
fíjate que el espejo no siempre es estático,
corre como los astros, las Lunas y Venus,
eternamente en el caminar del sendero.

Mente universo

Ya será el silencio de un cuarto vacío,
antes han sido los huertos florecidos,
luego es el mensaje que no deseo contarte
por los delirios y las alas del gran arte,
que es el profundo pensamiento desnudo,
descalzo y atrevido al formar del caos Uno.

Es el olor a mareas de sangre
las que pasan por una esquina de mi mente,
una época épica del que en su momento
se pensó epílogo culminante;
mas la historia es inmensa y fluctuante, 
y en ese enorme abismo desolador,
al cambiar los lentes del retrovisor,
se aprecia el comenzar de la escalera,
los primeros pasos en una oscura escuela.

Consejos de psicólogos ajenos hay en el cielo,
mas lo natural de su rostro es formarse a truenos,
típicamente es esta la percepción de mi punto,
es propio el golpe y el conocimiento de lo oculto,
No tengo más discurso que el espejo,
es el soplido de mi boca un propio universo.

Incoherente vino pasado

Hoy entre noches y cielos pasados,
se han encontrado barcos de despiste
tras la guitarra y las notas del desamor,
hoy entre vinos y letras entre estados,
se han visto los escenarios en que tuviste
la mirada que no sabe el viento a su favor.

Vieja ha sido la vista al futuro
e inexacta la puntería de un arco sin dirección,
sin rima ni cuidados por lo que obtuvo,
llorando a intervalos una prematura perdición.

Los sabores a añejo no es vino,
no es alcohol ni drogas ni sexo,
no hay lujurias por ojos equinos,
menos tiempo pintando el exceso;
no hay saber de lo que no es vivido,
no hay más que una inculta cognición
de negra caja de cambios en corazón,
Así como la carencia de final 
donde no existe Sol que animar, 
cual espíritu soñador de cereal
al pie de su escalera de cristal.

Tus ojos son mi ventana

Allá tras la ventana voy a ver
con los ojos de otro ser, 
la vida que no pertenece
a los brazos que parecen
desear el árbol y sus teclas,
que crecen como hojas, 
siendo dedos de madera
y la música su esposa.

Ventanas abiertas hacia el rio,
veo al joven en la panga
divagando sin estribo,
carente de carta magna; 
construyendo poco a poco
el historial de su corto tiempo,
agua y aire en su filme,
su vida, un constante movimiento,
aleatorio en su mayoría,
sin preocuparse por la salida
va avanzando sin retorno,
respirando con el entorno,
mira al miedo a los ojos,
es parte natural de nosotros,
abraza ferviente la felicidad
ella es clave de su libertad,
toma de la mano al amor
para que todo tenga calor;
y es la siempre magia increíble
la que lo hace más sensible,
receptor de condiciones,
pensamientos e ilusiones,
reales sin ficciones,
solo mascaras y relaciones,
atemporales por instinto;
todos estos son distintos,
para el presente conquistar,
tomando vino tinto,
sin fecha en especial,
día a día ya lo vivo.

Y de pronto ya no hay ventanas,
ya no hay cortinas ni miradas,
hay tacto y realidad,
no veía la teoría,
es mi vida en realidad;
y de pronto no hay balcón,
no hay miradas del halcón,
soy un viajero en el mar
aspirando aire de sal,
disfrutando como un niño
salir de la jaula sin destino,
de la cárcel involuntaria
que era mi vida diaria,
y le digo "hasta nunca",
mi alma ya no será privada,
en mi no habrá parada,
para que ya no más
esta sea desperdiciada.

Burn you down

Burn the night, burn the city,
burn the blasphemy of my entity;
you the one that I write to,
the darkest place of my heart,
come out and let’s talk,
cause in this body you’ll stop the stalk,
lets clear the path to my being,
lets spill our blood without fearing,
the black pleasure of killing,
the void that our vision is filling,
when fire is the soul that is willing
to turn past the muted ocean
into a storm shattering the stand,
the prayers to banal stars,
into screams of their dying hands. 

Utopía rota

Que el día no apague
a la Luna elegante,
y el Lobo no cese
el aullido a su amante,
que sus ojos no paren 
de brillar el aguarde
y sus colmillos no pierdan
el sabor a esa sangre.

Podría perderse 
la posibilidad e inconformidad
en los segundos voladizos 
con que juego,
sería un diciembre frío
el cantor de la verdad,
que entre nubes
se despoja a la vista del cielo.

Cuenta la historia nocturna
el osado camino del bardo,
recitando directo a la Luna
tras crudos inviernos sin blanco,
mientras el bosque soñaba de rosas
invisibles sin recíproco tacto,
pasaron los ojos en posas
y un daga rompiendo el letargo.